El sentido de la vida, por Teresa Porqueras

Sois muchos los que nos escribís a esta página Hablemos de misterio preguntándonos el por qué de tantas desgracias. El por qué os sucede esto o aquello en vuestras vidas y qué sentido puede tener, por lo que  nos pedís ayuda para saber cómo actuar ante tal o  cual adversidad. Para responder a estas preguntas que tanto  os inquietan y que fundamentan la base de todas las  filosofía, me gustaría compartir con vosotros mi humilde experiencia, una serie de aprendizajes que he ido extrayendo de varias situaciones o revelaciones  vivenciales  que algún día os contaré. Pero en este sentido y antes de ahondar más en lo que os quiero transmitir permitidme que corrija lo dicho y que en vez de utilizar la palabra “aprendizaje” o “experiencia” prefiero utilizar la palabra “integración”  o “integrar”, téminos que engloban y resumen mucho mejor lo que os voy a contar a continuación y que me enseñó una de mis maestras, Ana Mª, ( pues si miramos a nuestro alrededor todos y cada uno de nosotros tiene Maestros o personas con gran sabiduría de los que se puede aprender).
el-camino-de-la-vida-559227En un artículo  pasado en esta página ya expliqué  muy sucintamente  que en la vida todo pasa por algo y que  las casualidades no lo son tal, pues todo lo que nos acontece en el transcurso de nuestra existencia  son causalidades y sincronías, vocablos que hacen referencia a que “algo”  se mueve por una causa o razón que a priori desconocemos. Pues bien, el verdaero quid de la cuestión es averiguar esa “causa” que rige nuestras vidas y que provoca que nos suceda  esto o aquello, tanto las situaciones favorables   como las defavorables, las situaciones agradables y las trágicas. Porque ¿no os ha pasado que siempre os suceden las mismas cosas  trágicas o funestas? Muchas personas en este sentido me comentaban ¿Por qué siempre me pasa lo mismo? No es menos cierto aquel dicho que reza que “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.  Y la sabiduría popular aquí no se equivoca cuando se refiere  a que el ser humano es un ser terco por naturaleza, pues nos tienen que pasar las cosas una y otra vez, hasta mil, hasta  que por fin “aprendemos” (o como yo prefiero   decir, hasta que por fin “integramos” en nuestra vida). Aunque  para su desgracia (la de ellos) hay gente que jamás aprende ni aprenderá porque jamás se plantearán quienes son y a donde van y jamás llegarán  a tomar consciencia de su situación, siendo en su vida totalmente infelices.  Y de eso se trata precisamente, de tomar consciencia de nuestras circunstancias vitales para pararnos por un momento y  reflexionar  para poder decidir así hacia donde hemos de tirar. La vida es cambio que defendía el griego Heráclito y también es  dualidad,  por ello siempre hay  que tomar un camino u otro; porque la vida está llena de elecciones y, en definitiva, hay tantos problemas como soluciones, hay tantos caminos como nosotros deseemos.

hqdefaultHemos de entender que  nuestro alrededor está interconectado perfectamente con millones, con miles de millones de conexiones imperceptibles a nuestros ojos,  hasta tal punto que  todas las personas con las que nos relacionamos, nuestros amigos, nuestros conocidos, la vida que vivimos, las conversaciones que tenemos, todo lo que leemos, todo lo que vemos, todo lo que pensamos y experimentamos y  todo, en general,  lo que nos sucede en la vida,  tanto lo bueno  como lo menos bueno, forma parte  de una madeja compleja y ordenada  en el mundo del universo.  Yo, diariamente puedo experimentar esto que os digo y cada día me sorprendo más  de las   vueltas que da la vida para buscar a alguien y que tal o cual circunstancia te la ponga en el camino, experiencias realmente increíbles que me han sucedido y me vienen sucediendo porque la vida es realmente mágica. Pero volvamos al hilo que os comentaba y a  ésta llamémosla “madeja”  que conexiona con nosotros que está repleta de simbolismos, y de mensajes que debemos interpretar para saber que quieren comunicarnos. Es decir, por expresarlo de alguna otra  manera, podemos decir que todo, absolutamente todo lo que nos acontece en nuestra existencia  nos lleva a un único fin para que comprendamos el verdadero sentido de nuestra vida, nuestro mundo y nuestra existencia. El quid del que os hablaba es por tanto:  el conocimiento de nuestra propia realidad. Parece un concepto complejo por lo que lo que trataré de explicarlo  de otra manera.  En nuestra vida diaria los supuestos errores que cometimos en el pasado y que nos fustigan en  el presente, la muerte de un ser fallecido, las pérdidas materiales, las frustraciones, la pérdida de trabajo, los diferentes fracasos con amigos, las infinitas decepciones  y todo lo realmente negativo que nos pueda suceder en nuestra existencia tiene un por qué y un para qué para nuestra evolución. En definitiva, son piezas indispensables en el ajedrez de la vida para que tomemos conciencia y “re-evolucionemos”.

69095_Papel-de-Parede-Observando-os-passaros_1280x1024Nuestra mente nos juzga constantemente  y nos limita,  no nos deja evolucionar en el verdadero camino a seguir, por ello debemos  pararnos, y “re-evolucionar”.  Deberíamos tomarnos nuestro tiempo sin prisas respirando el simple aire, gozando esos instantes admirando la naturaleza, gozando de los animales,  para preguntarnos en nuestro interior  qué es lo que debemos cambiar y qué es lo que debemos hacer  realmente con nuestras vidas. La felicidad no está en las cosas ni en las personas, no está en tener más, en viajar más, en ganar más dinero, ni en tener una mejor casa. La felicidad es intrínseca al ser humano y la llevamos dentro de nosotros mismos. La construimos nosotros y solo hay que saber rescatarla de nuestro interior  para ello debemos quedarnos con la esencia de las cosas, no con su carcasa o exterior.
No hay  más verdad que cuando se dice “cuando mueren los apegos nace la verdadera libertad“ y nuestra auténtica felicidad  proviene de la capacidad de poder transformar lo negativo y obtuso de nuestras vidas en creatividad y  positividad.  Una chica me comentaba que después que su familiar murió ella ganó en amor, en ser mejor persona, ganó en valorar la vida como jamás lo había hecho, integrando ( esta es la palabra clave) ese fallecimiento como algo que la hacía crecer como persona, adquiriendo una serie de valores que hasta el momento no había tenido.  Otra persona me comentaba como aprendió el verdadero sentido de la vida cuando perdió su trabajo, su fortuna, su casa. El empezar de cero le permitió volver a dibujarse a si mismo, disfrutar de su familía como jamás la habia disfrutado.

dfffDe esta manera todas aquellas situaciones negativas y funestas que nos acontecen son pilares que nos ayudan en nuestro avance personal y espiritual como seres que somos. Una persona millonaria “idílica” que jamás ha trabajado y que jamás ha pasado penas, jamás podrá aprender el sentido de la vida. El dinero da bienestar pero no da la felicidad, por mucho que nos lo inculquen en spots publicitarios y por mucho que nos lo martilleen día tras día las diversas coorporaciones y multinacionales interesadas en  manipularnos y programarnos en el ego “para que no seamos felices hasta que…. “ compremos sus coches, adquiramos aquel perfume,  atesoremos más y más , así sin parar.
Debemos comprender que nuestro verdadero yo interno,  nuestra intuición, el llamado “corazón”  persigue nuestra felicidad, por ello solo hay que escuchar lo que nuestra intuición nos dice y ésta nos llevará por el camino adecuado porque recordad, la intuición, jamás, jamás, se equivoca y si se equivoca la mente y la razón, minadas de arquetipos falsos.
En un solo artículo es difícil explicar el verdadero sentido de la vida porque se ha de experimentar y sentir y en cada uno de nosotros es distinto pero con un mismo poso. En el momento en el que no nos dejemos llevar por el ego y la mente,  y justo en ese preciso momento la vida te llevará a confiar en la vida,  y te llevará a aceptar,  y te llevará a “integrar” todo aquello vivido  ( lo bueno y lo malo) para así fluir, dejarte fluir y dejarte llevar sin miedo de manos de la providencia.

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One thought on “El sentido de la vida, por Teresa Porqueras

  1. Judit

    maravilloso!!

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