27.09
2011

Nuestro amigo Expedicionario Jordi J.P hace unos meses decidio visitar el Campo de concentración de Sachsenhausen y le sorprendio mucho este lugar esta cargado de energia muy negativa sus paredes hablan por si solas esto es lo que sintio nuestro Compañero.
“Sachsenhausen fue el primer campo de concentración creado por los nazis en el año de 1936, y a lo largo de toda su existencia fue ampliándose y modificándo sus funciones.

Durante mi visita a Berlin, un amigo y yo decidimos visitarlo debido a la curiosidad que me daba el poder entrar en un sitio del cual se han extraído numerosas historias, creado documentales, reconstrucción de hechos, y un largo etc.

Mi primer paso fue documentarme previamente un poco de lo que era aquello y si valía la pena invertir un dia casi completo de mis vacaciones en Alemania;
dí con numerosas páginas web que tratan ampliamente el tema de Sachsenhausen y su importancia histórica, y poco a poco mi interés fue en aumento.

El día 27 de Julio del 2011 nos dirigimos en coche hasta el sitio. De este campo de concentración se cuenta la famosa “Marcha de la muerte” donde miles de prisioneros tuvieron que caminar kilómetros y kilómetros desde Berlin hasta Oranienburg (lugar donde se encuentra el campo);a lo largo del recorrido desde la estación de trenes de Oranienburg hasta el campo de concentración se pueden ver placas y monumentos recordatorios de aquel suceso, asi que si uno no se desplaza en coche hasta el lugar hay que hacerlo por tren hasta la localidad de Oranienburg y tomarse unos 30 ó 40 minutos a pie hasta llegar al sitio.

El sitio impone un mínimo de respeto, los sucesos trágicos y la “carnicería” que alli se desarrolló no deja indiferente a nadie, asi que cualquier turista que vaya a visitarlo debe hacerlo con seriedad y un mínimo de respeto y moral.
Para los alemanes su pasado es ciertamente “incómodo” y duro, y no bromean mucho con lo ocurrido, yo llegué a escuchar de boca de algunos amigos alemanes que lo han visitado decir: “es un lugar triste”, prefieren no hablar de lo ocurrido.

Sin embargo, yo nunca he sido dado a entregarme regaladamente a mis emociones y antes de visitarlo me parecía que quizás exageraban un poco o que se entregaban fácilmente a sus emociones, en fin…. cuestiones culturales.
No decidimos comprar las audio-guías que pueden adquirirse al inicio de la visita, nosotros quisimos ir a verlo directamente, sentir un poco más de cerca lo que aquello fue.
Yo siempre he tenido predilección y gusto por los temas militares del pasado y este campo comenzó a ser apasionante para mi. Si cometo algun error histórico en mi narración ruego por favor que se me disculpe ya que admito que no me documenté seriamente ni adquirí las audio guías que hay en el lugar,
pero ésto no representa ningún obstáculo para relatar el verdadero trasfondo de este artículo.

Es un sitio realmente grande, se necesita toda una mañana o tarde para visitarlo enteramente. Su extensión es gigantesca (aunque en fotos no parezca), en 1945 llegó a albergar hasta 65.000 presos!!!, yo era uno de los
que pensaba que aquello se visitaría en cuestión de un par de horas como cualquier museo, pero no…. hay que ir bien cómodo, con agua y con algún bocadillo por si no planeas salir del campo en medio de la visita debido al extenuamiento de estar de pie durante horas y horas.
Al ser un campo al aire libre las condiciones meteorológicas marcan lo que será la duración de tu viaje, asi que si llueve, o hace extremadamente frio o calor es mejor no visitarlo.
Nosotros tuvimos la suerte de que este verano alemán no fue tan caluroso como en otras ocasiones ha sido y tan sólo con un jersey pudimos recorrerlo sin percatarnos de la temperatura.

El amigo que me acompañaba es nacido en Austria, y me contó que hace pocos años visitó en su tierra el campo de concentración de Mathausen. Me comentó que son bastante diferentes, asi que también su curiosidad, que en principio estaba más apagada fue en aumento, así también como la mía.
Austria fue también bastante sacudida con el fenómeno Nazi en los años de la guerra, muchos judios fueron asesinados y hay que recordar que Hitler sentía especial predilección por estas tierras (él es también nacido alli), asi que la persecución fue bastante cruel.

Ésto pude constatarlo en el rostro de mi amigo cuando comenzamos a entrar en las prisiones especiales del campo, un sitio oscuro que albergó a políticos adversarios al Reich, filósofos, teólogos, escritores, etc.
El rostro de mi amigo comenzó a entristecer, yo le ví discretamente para que no sintiese verguenza, él no se dió cuenta. Creo que lloró un poco, asi que le dejé sólo durante unos instantes, le dí su tiempo.

Aparte de ver los dibujos representativos de las burlas que hacían los soldados de los presos especiales en aquellas frias celdas, al salir del pequeño recinto lo más duro que te encuentras son tres palos de unos 3 metros de altura, donde colgaban a los presos con los brazos atados hacia atrás, provocándoles la dislocación por el peso de su propio cuerpo.
Recomiendo que se busque por internet las representaciones de esta práctica de tortura en dicho campo, aquello debió de doler muchísimo.

En el campo hay fosas comúnes donde se enterraron pilas de cadaveres que murieron por hambre, palizas, ejecuciones, etc. A lo largo de las paredes de cada recinto del campo se encuentran tipografiadas las declaraciones de algunos prisioneros supervivientes que contaban los horrores que padecían.
Mi primera conclusión sacada de estos primeros instantes es que los nazis de este campo eran sádicos, se divertían un poco con todo aquello y que eso les animaba a seguir humillando, torturando y matando a la gente, sin embargo esta visión no perturbó mis ánimos ni mis sentimientos, yo seguí caminando a lo largo del campo con la misma posición neutral y fría que utilizo para defenderme.

Llegamos a una especie de ‘trinchera’ donde las paredes estaban formadas de concreto y troncos de madera, era un lugar de ejecuciones y fusilamientos. La rampa en declive que hay en el sitio indica que los cuerpos ejecutados eran arrastrados más fácilmente que como si hubiesen escalones.
Me dí cuenta que este recinto estaba bastante más apartado del resto de instalaciones, y ésto me hizo suponer por lógica que los nazis lo hicieron así para no asustar a los prisioneros del campo y mantener el secreto a salvo,
creo que pocos prisioneros de alli podrían saber cual sería su verdadero destino. Todo estaba construído para tener total control sobre estos presos,
evitar fugas, e irlos matando poco a poco bajo la más mínima excusa y asi tener más espacio para albergar más y más gente.

Repito que mi intención era llegar a ver esta clase de cosas, quería ver si era posible de alguna manera para esta gente de escapar del campo, o de ver si la gente exageraba en sus conclusiones, la parte histórica es sin duda alguna apasionante, pero recomiendo que se practique tambien el contacto directo con la energía emanante del lugar, sin audio guías, ni mapas, ni nada.

Yo seguía en mi posición de neutralidad, mi interés era sólo “curiosear”, sin embargo llegamos a una parte del campo donde comenzé a sentir algo.
Mis conclusiones cambiaban, ya no eran suposiciones lógicas, comenzé a sentir como…. como si todo aquello fue una gran insensatez creada por los nazis, como si todo el sitio entero hubiese sido construído sin utilidad real y final, y cuya única y verdadera finalidad hubiese sido la de retener y matar gente.
Es como si un conocido mio me contase las grandezas de un matadero vacuno y yo sintiese que aquello sólo servía para matar animales, no los mataban ni para comérselos luego. Así quizás pueda verse mejor la “inutilidad” final del campo.
Comenzé a sentir como… indignación o lástima, no sé realmente cómo describirlo, lástima por la idiotez concentrada de los nazis e indignación por sentir que la moral militar de aquellos soldados y oficiales era propio de los “chandalas”, traicioneros y cobardes. Nunca un soldado bajo estas características podría entrar en mi espacio de respeto.
Pero mis sensaciones fueron en aumento cuando alcanzamos el recinto de los crematorios.
Aquí súbitamente comenzé a sentir tristeza, una tristeza que ni busqué adrede. No puedo mentir, yo solté una lágrima y arrugué mi cara porque nada de aquello tenía sentido. Allí fue cuando realmente comenzé a sentir la energía del lugar.
Era una tristeza del corazón, no es un sitio lúgubre, además esta bastante destruído, sólo un techo como en forma de super toldo recubre lo que antaño era el sitio donde incineraban a los cuerpos y la luz del sol ilumina bastante bien el sitio.
Hornos hechos para meter a cadáveres.

Entonces recordé cosas que tenía olvidadas o apartadas, todas de temática filosófica y espiritual, realmente el sitio refleja mucha pena y tristeza acumulada, y fue como un lavatorio para mi.
Decidí contarle a todos de ahora en adelante mis emociones en este campo, asi como hicieron algunos historiadores y soldados testigos en aquellos años, cuando el campo fue liberado.
Por fin puedo entender el cómo un soldado o investigador americano o soviet, o de cualquier otro país, decía con cara desencajada: “las cosas que ví eran dignas de una representación infernal”. Tenían razón, y esta plasmado en las paredes y caminos de Sachsenhausen.
Sin duda alguna la visita siguió su curso, hay muchas cosas por ver y que no voy a relatar aqui debido a su larga extensión.

Las emociones son naturales, hasta los animales llloran o se enfurecen o se alegran. Las emociones no hay que reprimirlas, la impureza del alma se produce cuando uno mismo se reprime por dentro, cuando uno mismo decide mentirse.
Hay gente que, dentro de la mentira de su alma se lanza a un abismo rebuscado de sentimientos y lo utilizan como excusa. ¿Alguien recuerda sinceramente si de niño a veces llorábamos sin necesidad, sólo para pedir que se satisfaciese nuestro capricho temporal?
Esta es la clase de “caída libre” y fácil a los sentimientos que hay que evitar, pero nunca hay que evitar un sentimiento verdadero cuando necesita aflorar por causas naturales.
Un lloro sincero es tres mil veces más limpio y puro, y DA SALUD. Y asi fue como salí del campo de concentración, con una sensación de plenitud y energía dignas de haber ganado un algún reto con mérito.

A todos los investigadores de lo paranormal y fenomenológico, recomiendo que visiten el campo cuando se pueda, cuando paseis de vacaciones por Berlin, y que dejéis un dia las cámaras y equipos de grabación en el hotel.
Es muy bueno establecer contacto directo con la energía de un sitio, de forma intra-personal, siempre que se haga con impecabilidad, sino se produce un efecto contrario: uno saldría triste, machacado, amargado y con odio. Y ésto desgasta la energía vital.

Para mi, Sachsenhausen ha sido una aventura energética y espiritual, aunque suene totalmente fuera de juego con lo que la gente opine sobre temas históricos y culturales.
Y todos los seres humanos, animales y seres vivos compartimos ese fondo, dígase lo que se diga”.

Contacto Jordi J.P sukcab@gmail.com
HM. Gracias por tu gran articulo Jordi.

5 comentarios hasta ahora

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  1. TE ENTIENDO PERFECTAMENTE SOY COLOMBIANA , DESDE NIÑA TENGO FASCINACION POR EL HOLOCAUSTO HE TENIDO SUEÑOS , HASTA UN DIA SOÑE QUE TENIA UN NUMERO TATUADO EN EL BRAZO, AL PARECER MI ABUELA FUE SACADA DE POLONIA CUANDO ERA NIÑA Y ERA UNA PERSONA DIFERENTE NO SE ESPECIAL EXTRAÑA Y CON UNA GRAN BELLEZA JUDIA, NO SE A ESO LE ATRIBUYO MIS SUEÑOS TAL VEZ SE TRANSMITIERON PERO LO QUE SI SE ES Q DE FORMA INEXPLICABLE ESTO HA MARCADO MI VIDA

  2. Hice un viaje por Europa, durante dos meses. Me quedé impresionada por la huella de la segunda guerra en varias de las ciudades que visité y talvez por ello, dos años después decidí ir a Berlin primero y luego Polonia y visitar los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau. Me pasaron cosas muy particulares antes de iniciar el viaje… Berlin estuvo bastante bien, la historia del Muro, luego la segunda guerra, en fin… Pero Polonia fué otra cosa. Y los campos… sin palabras. Siento como si se hubiese abierto dentro de mi una herida en el alma, como una cicatriz que se abre y sangra de nuevo. Entre muchas cosas, me llamó la atención en el museo una postal de un “sagrado corazón de jesus” que un prisionero talló en una de las paredes… la llevé conmigo. Ya en el hotel de Belgica, que era mi destino final, apareció tirada en el piso, seguramente, al hacer la limpieza a alguien se le cayó. La puse en mi mesa al lado de la cama. Esa noche, en ese estado donde te empiezas a dormir, sentí como un hombre entró a mi habitación, era grande y pesado, se me acostó encima. Yo no pude verlo porque tenía la cobija sobre mi cabeza. La opresión fué terrible.!!! yo empecé a orar y me acordé de la postal. Traté de sacar la mano y pude coger la estampa. El hombre o entidad, se levantó un poco, y aunque parezca lo más absurdo, pude verle una mano. A esas alturas ya estaba histérica, gritando, llorando…. llamé a mi esposo y juntos oramos el salmo 91. Lloré una hora sin parar… sintiendo un dolor profundo y tristeza… dos días más tarde, siendo más de la media noche, destapé mi cabeza y pude “ver” como del espejo de la habitación del hotel salían personas… acongojadas, tristes, lamentándose… habia un hombre parado en la esquina de la cama, pero al resto de personas las ví solo de espaldas… no pude volver a dormir con la luz apagada…. LLegué a mi país (Colombia) y anoche “vi” a un joven, de no más de 14 años, quizá 12, parado en frente de mi cama… yo gritaba como una loca -es de Polonia, es de Polonia- recuerdo perfectamente su cara, como estaba vestido, todo. Estoy muy preocupada… primero por la tristeza que siento dentro de mí. No he podido volver a ver las fotos porque no puedo evitar llorar y por otro lado… no he podido desprenderme. Si alguien ha tenido una experiencia similar o puede recomendarme algo, agradezco mucho. Jenny Z. jzamcol@hotmail.com

  3. Hola, he llegado a este artículo buscando experiencias similares a la mía en un campo de concentración Nazi ubicado en Holanda. Soy venezolano, desde niño me llamó altisimamente la atención el tema Nazi, la verdad no lo se, así como un feeling nato por Alemania que perdura hasta hoy. Lo cierto es que aun conociendo a través de documentales y lecturas extensas sobre este tema durante años, nunca había escuchado de este campo de concentración “Westerbork”. En el año 2003 tuve la oportunidad de visitar una amiga venezolana que se casó con un holandés y se mudo para alla, ella tenía para entonces una bebe de unos 6 meses de edad. Nunca estuvo en los planes al menos de mi parte visitar este sitio. Mi amiga como me conocía ampliamente un día decidió una tarde llevarnos a mi y mi compañera que me acompaño en el viaje a visitar Westerbork, ella en el camino solo mencionó que había un bosque, un pequeño museo y algunas ruinas de lo que había sido (un campo de concentración), llegamos al lugar nada inusual, un área boscosa con una entrada corriente y al lado derecho una pequeña instalación de unos pocos metros que albergaba algunas pertenencias de judíos de la época: cartas de puño y letra de los propios judios con traducciones a varios idiomas, ropa, zapatos, prendas, utensilios, herramientas, etc. Hasta el momento todo transcurría para mí normal, solo un poco asombrado de saber que eran auténticos, mi amiga anfitriona nos fue mostrando los espacios uno a uno pero sin más atención de lo necesario, recuerdo que tardamos como media hora quizás unos pocos minutos más. Al salir de allí nos dijo que había un monumento a los judíos bosque
    adentro a unos 2000 mts quizás, para lo cual había que tomar un pequeño autobús interno que hacía el recorrido cada cierto tiempo, así fue, comenzó el avance, la verdad en ese momento solo eramos 5 personas en la unidad de transporte: mi amiga y su bebe, mi compañera de viaje, el conductor y yo. Observábamos por las ventanas unos pinos muy alto que hacían un gran bloque de arboles apilados en filas y columnas que se perdían a la distancia y una sombra acogedora a sus pies, un inmenso silencio que iba inundando a medida que nos adentramos al bosque, hasta allí nada fuera de lo esperado, ni tristeza, ni miedo, nada, la verdad no sentía nada más que curiosidad de turista, a mitad del recorrido al lado derecho del pequeño camino hay 5 montículos de color azul sobre un campo de jardín muy verde y abierto que daba completamente la luz del sol, pregunté ¿Que es eso? Mi amiga respondió: Cada montículo dispuestos como especie de tumbas representa cada millón de judíos que murieron durante la guerra. Avanzamos y al final llegamos a un portón hasta donde llegaba el vehículo y que evidentemente separaba una zona diferente y se recorría caminando ya que es un camino de tierra y algunas aceras de concreto, recuerdo que caminamos durante varios minutos (quizás 15 o 20) al llegar, al lado derecho se encuentran unos 7 o 10 radio-telescopios en fila, no me llamó mucho la atención más que una mínima curiosidad, de hecho ni los fotografié. Del lado izquierdo habían unos montículos de tierra de quizás unos 3 x 6 mts también dispuestos en filas y columnas, mi amiga nos explicó que allí existieron los cuartos o cuarteles donde concentraban a gran cantidad de Judíos de Holanda y Europa Occidental para luego ser trasladados a los campos de Auschwitz-Birkenau para su exterminio y justo en ese campo era donde Ana Frank y sus familiares fueron concentrados. De nuevo me preocupaba el silencio paradojicamente atormentador que hay en el lugar, no había brisa, no se escuchaban pájaros, ni ningún otro ruido, condición que sin duda favorece la ubicación de los radio-telescopios. Unos metros más adelante del lado derecho del camino central se encuentra una explanada de muchos metros cuadrados con unos 5 millones de ladrillos colocados en forma vertical y de diferentes alturas cada uno con una estrella de David en el tope y dispuestos de tal forma que desde cierta altura dibujan el mapa de Holanda que obviamente no se aprecia a nivel del suelo. Seguidamente y al final justo frente al camino se encuentra una cerca de alambres de púas y listones de madera que delimitan otra área, al lado izquierdo se divisa a unos 4 o 5 metros de altura una garita de vigilancia y justo detrás de la entrada se divisaba los rieles de una vía de ferrocarril interrumpida y doblada hacia arriba. Según contaba mi amiga desde allí partía el tren cargado de cientos de judíos cada semana para Auschwitz, ella decidió quedarse a unos 50 metros en unas especies de terrazas con bancos para sentarse, nos dijo que siguiéramos mi compañera y yo hasta el final donde estaban las vías del tren que era un sitio clave en la historia y hasta si gustábamos de tomar fotografías, ella se aprovecharía para cambiar pañales y dar algo de comer a su bebe, y además ya ella conocía el sitio. Cuando fui acercándome al portón de esa área donde estaba la garita y los rieles, a unos 15 metros aproximadamente mi compañera y yo nos detuvimos al unísono, yo súbitamente comencé a sentir una energía muy pero muy fuerte y totalmente nueva para mí, me quedé paralizado por un instante y sentía como una especie de corriente eléctrica de sensación fría que entraba por mis pies y mis manos, tanto que abrí al máximo los dedos de las manos involuntariamente, no podía creer aquello que estaba sintiendo y sin razón aparente (para mi entender) de manera brusca me invadió una tristeza muy pero muy profunda que sentía mi corazón aprisionado al mismo tiempo que lloraba inconsolable, mis lágrimas caían al suelo, mire a mi lado derecho donde se ubicaba mi compañera a unos 3 mts y le dije llorando y con voz de angustia y dolor: que me pasa que es esto que estoy sintiendo, y extrañamente ella estaba en iguales condiciones. Yo le pregunté: ¿Estas sintiendo lo mismo que yo? y ella asentó con la cabeza que sí. En mi mente escuchaba gritos de dolor y horror, escuchaba disparos, voces, etc, no pude sostenerme de pie y caí al suelo de rodillas a llorar profundamente. Todo duró quizás unos 5 minutos o más. Poco a poco en el suelo fui calmándome y llenándome de fuerzas y valor para cruzar la entrada al cercado y llegar a los rieles del tren donde rápidamente me tome una fotografía para salir lo más rápido posible del lugar, mi compañera y yo no queríamos hablar, salimos rápido de allí, regresamos a donde estaba mi amiga y su bebe, ella al vernos las caras preguntó ¿Que les pasa?, solo respondimos ¡Queremos irnos de este lugar!, ella comprendió y nos marchamos rápido. En el camino ella nos preguntó: ¿Sintieron algo allí? Respondimos: si, ¿Como sabes? ella nos dijo q esta era su segunda visita al lugar, la primera vez la había llevado su esposo, quien no se acercó hasta donde nosotros lo hicimos, según nos contó el experimentó lo mismo que nosotros y ella también, por esa razón su esposo la vez que la llevó a ella no quiso llegar hasta el final y ella tampoco esta vez con nosotros, para evitar de algún modo experimentar esa sensación de nuevo. Según cuentan muchas personas que visitan el lugar experimentan tal experiencia. Les juro amigos que no sentí miedo, solo un dolor del alma tan profundo e inexplicable que a 9 años de esa experiencia, cuando la recuerdo como ahora se me llenan de lágrimas los ojos, después de eso me dije “Dios cuanto dolor y horror se siente en ese lugar” no quiero imaginar lo que se pueda experimentar en Auschwitz-Birkenau que si eran campos de exterminio y además los más grandes. Hoy en día no sería capaz tampoco de llegar hasta el lugar donde llegué en Westerbork. Gracias. No se si es experiencia paranormal o emocional, la verdad fue intenso. Si alguien sabe de esto y puede explicarme que me sucedió realmente, sabre entender.

  4. Yo fui en agosto y la energia que se nota es impresionante. Además cuando lo estabamos viendo nos calló una tormenta impresionante y nos tuvimos que refugiar… Lo único que habia tapado eran los crematorios y cuando entramos no nos lo esperaabamos… Fue impresionante!!

  5. Tremendo este reportaje transimite aun aunque hayan pasado años la tragedia en sus años me ha echo llorar recordando a esa gente que no tubo la culpa de nada

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