2011
Nuestro amigo Expedicionario Jordi J.P hace unos meses decidio visitar el Campo de concentración de Sachsenhausen y le sorprendio mucho este lugar esta cargado de energia muy negativa sus paredes hablan por si solas esto es lo que sintio nuestro Compañero.
“Sachsenhausen fue el primer campo de concentración creado por los nazis en el año de 1936, y a lo largo de toda su existencia fue ampliándose y modificándo sus funciones.
Durante mi visita a Berlin, un amigo y yo decidimos visitarlo debido a la curiosidad que me daba el poder entrar en un sitio del cual se han extraído numerosas historias, creado documentales, reconstrucción de hechos, y un largo etc.
Mi primer paso fue documentarme previamente un poco de lo que era aquello y si valía la pena invertir un dia casi completo de mis vacaciones en Alemania;
dí con numerosas páginas web que tratan ampliamente el tema de Sachsenhausen y su importancia histórica, y poco a poco mi interés fue en aumento.
El día 27 de Julio del 2011 nos dirigimos en coche hasta el sitio. De este campo de concentración se cuenta la famosa “Marcha de la muerte” donde miles de prisioneros tuvieron que caminar kilómetros y kilómetros desde Berlin hasta Oranienburg (lugar donde se encuentra el campo);a lo largo del recorrido desde la estación de trenes de Oranienburg hasta el campo de concentración se pueden ver placas y monumentos recordatorios de aquel suceso, asi que si uno no se desplaza en coche hasta el lugar hay que hacerlo por tren hasta la localidad de Oranienburg y tomarse unos 30 ó 40 minutos a pie hasta llegar al sitio.
El sitio impone un mínimo de respeto, los sucesos trágicos y la “carnicería” que alli se desarrolló no deja indiferente a nadie, asi que cualquier turista que vaya a visitarlo debe hacerlo con seriedad y un mínimo de respeto y moral.
Para los alemanes su pasado es ciertamente “incómodo” y duro, y no bromean mucho con lo ocurrido, yo llegué a escuchar de boca de algunos amigos alemanes que lo han visitado decir: “es un lugar triste”, prefieren no hablar de lo ocurrido.
Sin embargo, yo nunca he sido dado a entregarme regaladamente a mis emociones y antes de visitarlo me parecía que quizás exageraban un poco o que se entregaban fácilmente a sus emociones, en fin…. cuestiones culturales.
No decidimos comprar las audio-guías que pueden adquirirse al inicio de la visita, nosotros quisimos ir a verlo directamente, sentir un poco más de cerca lo que aquello fue.
Yo siempre he tenido predilección y gusto por los temas militares del pasado y este campo comenzó a ser apasionante para mi. Si cometo algun error histórico en mi narración ruego por favor que se me disculpe ya que admito que no me documenté seriamente ni adquirí las audio guías que hay en el lugar,
pero ésto no representa ningún obstáculo para relatar el verdadero trasfondo de este artículo.
Es un sitio realmente grande, se necesita toda una mañana o tarde para visitarlo enteramente. Su extensión es gigantesca (aunque en fotos no parezca), en 1945 llegó a albergar hasta 65.000 presos!!!, yo era uno de los
que pensaba que aquello se visitaría en cuestión de un par de horas como cualquier museo, pero no…. hay que ir bien cómodo, con agua y con algún bocadillo por si no planeas salir del campo en medio de la visita debido al extenuamiento de estar de pie durante horas y horas.
Al ser un campo al aire libre las condiciones meteorológicas marcan lo que será la duración de tu viaje, asi que si llueve, o hace extremadamente frio o calor es mejor no visitarlo.
Nosotros tuvimos la suerte de que este verano alemán no fue tan caluroso como en otras ocasiones ha sido y tan sólo con un jersey pudimos recorrerlo sin percatarnos de la temperatura.
El amigo que me acompañaba es nacido en Austria, y me contó que hace pocos años visitó en su tierra el campo de concentración de Mathausen. Me comentó que son bastante diferentes, asi que también su curiosidad, que en principio estaba más apagada fue en aumento, así también como la mía.
Austria fue también bastante sacudida con el fenómeno Nazi en los años de la guerra, muchos judios fueron asesinados y hay que recordar que Hitler sentía especial predilección por estas tierras (él es también nacido alli), asi que la persecución fue bastante cruel.
Ésto pude constatarlo en el rostro de mi amigo cuando comenzamos a entrar en las prisiones especiales del campo, un sitio oscuro que albergó a políticos adversarios al Reich, filósofos, teólogos, escritores, etc.
El rostro de mi amigo comenzó a entristecer, yo le ví discretamente para que no sintiese verguenza, él no se dió cuenta. Creo que lloró un poco, asi que le dejé sólo durante unos instantes, le dí su tiempo.
Aparte de ver los dibujos representativos de las burlas que hacían los soldados de los presos especiales en aquellas frias celdas, al salir del pequeño recinto lo más duro que te encuentras son tres palos de unos 3 metros de altura, donde colgaban a los presos con los brazos atados hacia atrás, provocándoles la dislocación por el peso de su propio cuerpo.
Recomiendo que se busque por internet las representaciones de esta práctica de tortura en dicho campo, aquello debió de doler muchísimo.
En el campo hay fosas comúnes donde se enterraron pilas de cadaveres que murieron por hambre, palizas, ejecuciones, etc. A lo largo de las paredes de cada recinto del campo se encuentran tipografiadas las declaraciones de algunos prisioneros supervivientes que contaban los horrores que padecían.
Mi primera conclusión sacada de estos primeros instantes es que los nazis de este campo eran sádicos, se divertían un poco con todo aquello y que eso les animaba a seguir humillando, torturando y matando a la gente, sin embargo esta visión no perturbó mis ánimos ni mis sentimientos, yo seguí caminando a lo largo del campo con la misma posición neutral y fría que utilizo para defenderme.
Llegamos a una especie de ‘trinchera’ donde las paredes estaban formadas de concreto y troncos de madera, era un lugar de ejecuciones y fusilamientos. La rampa en declive que hay en el sitio indica que los cuerpos ejecutados eran arrastrados más fácilmente que como si hubiesen escalones.
Me dí cuenta que este recinto estaba bastante más apartado del resto de instalaciones, y ésto me hizo suponer por lógica que los nazis lo hicieron así para no asustar a los prisioneros del campo y mantener el secreto a salvo,
creo que pocos prisioneros de alli podrían saber cual sería su verdadero destino. Todo estaba construído para tener total control sobre estos presos,
evitar fugas, e irlos matando poco a poco bajo la más mínima excusa y asi tener más espacio para albergar más y más gente.
Repito que mi intención era llegar a ver esta clase de cosas, quería ver si era posible de alguna manera para esta gente de escapar del campo, o de ver si la gente exageraba en sus conclusiones, la parte histórica es sin duda alguna apasionante, pero recomiendo que se practique tambien el contacto directo con la energía emanante del lugar, sin audio guías, ni mapas, ni nada.
Yo seguía en mi posición de neutralidad, mi interés era sólo “curiosear”, sin embargo llegamos a una parte del campo donde comenzé a sentir algo.
Mis conclusiones cambiaban, ya no eran suposiciones lógicas, comenzé a sentir como…. como si todo aquello fue una gran insensatez creada por los nazis, como si todo el sitio entero hubiese sido construído sin utilidad real y final, y cuya única y verdadera finalidad hubiese sido la de retener y matar gente.
Es como si un conocido mio me contase las grandezas de un matadero vacuno y yo sintiese que aquello sólo servía para matar animales, no los mataban ni para comérselos luego. Así quizás pueda verse mejor la “inutilidad” final del campo.
Comenzé a sentir como… indignación o lástima, no sé realmente cómo describirlo, lástima por la idiotez concentrada de los nazis e indignación por sentir que la moral militar de aquellos soldados y oficiales era propio de los “chandalas”, traicioneros y cobardes. Nunca un soldado bajo estas características podría entrar en mi espacio de respeto.
Pero mis sensaciones fueron en aumento cuando alcanzamos el recinto de los crematorios.
Aquí súbitamente comenzé a sentir tristeza, una tristeza que ni busqué adrede. No puedo mentir, yo solté una lágrima y arrugué mi cara porque nada de aquello tenía sentido. Allí fue cuando realmente comenzé a sentir la energía del lugar.
Era una tristeza del corazón, no es un sitio lúgubre, además esta bastante destruído, sólo un techo como en forma de super toldo recubre lo que antaño era el sitio donde incineraban a los cuerpos y la luz del sol ilumina bastante bien el sitio.
Hornos hechos para meter a cadáveres.
Entonces recordé cosas que tenía olvidadas o apartadas, todas de temática filosófica y espiritual, realmente el sitio refleja mucha pena y tristeza acumulada, y fue como un lavatorio para mi.
Decidí contarle a todos de ahora en adelante mis emociones en este campo, asi como hicieron algunos historiadores y soldados testigos en aquellos años, cuando el campo fue liberado.
Por fin puedo entender el cómo un soldado o investigador americano o soviet, o de cualquier otro país, decía con cara desencajada: “las cosas que ví eran dignas de una representación infernal”. Tenían razón, y esta plasmado en las paredes y caminos de Sachsenhausen.
Sin duda alguna la visita siguió su curso, hay muchas cosas por ver y que no voy a relatar aqui debido a su larga extensión.
Las emociones son naturales, hasta los animales llloran o se enfurecen o se alegran. Las emociones no hay que reprimirlas, la impureza del alma se produce cuando uno mismo se reprime por dentro, cuando uno mismo decide mentirse.
Hay gente que, dentro de la mentira de su alma se lanza a un abismo rebuscado de sentimientos y lo utilizan como excusa. ¿Alguien recuerda sinceramente si de niño a veces llorábamos sin necesidad, sólo para pedir que se satisfaciese nuestro capricho temporal?
Esta es la clase de “caída libre” y fácil a los sentimientos que hay que evitar, pero nunca hay que evitar un sentimiento verdadero cuando necesita aflorar por causas naturales.
Un lloro sincero es tres mil veces más limpio y puro, y DA SALUD. Y asi fue como salí del campo de concentración, con una sensación de plenitud y energía dignas de haber ganado un algún reto con mérito.
A todos los investigadores de lo paranormal y fenomenológico, recomiendo que visiten el campo cuando se pueda, cuando paseis de vacaciones por Berlin, y que dejéis un dia las cámaras y equipos de grabación en el hotel.
Es muy bueno establecer contacto directo con la energía de un sitio, de forma intra-personal, siempre que se haga con impecabilidad, sino se produce un efecto contrario: uno saldría triste, machacado, amargado y con odio. Y ésto desgasta la energía vital.
Para mi, Sachsenhausen ha sido una aventura energética y espiritual, aunque suene totalmente fuera de juego con lo que la gente opine sobre temas históricos y culturales.
Y todos los seres humanos, animales y seres vivos compartimos ese fondo, dígase lo que se diga”.
Contacto Jordi J.P sukcab@gmail.com
HM. Gracias por tu gran articulo Jordi. 


























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Yo fui en agosto y la energia que se nota es impresionante. Además cuando lo estabamos viendo nos calló una tormenta impresionante y nos tuvimos que refugiar… Lo único que habia tapado eran los crematorios y cuando entramos no nos lo esperaabamos… Fue impresionante!!
Tremendo este reportaje transimite aun aunque hayan pasado años la tragedia en sus años me ha echo llorar recordando a esa gente que no tubo la culpa de nada