Todo lo que debes saber de las alucinaciones, por Teresa Porqueras

Todo lo que debes saber de las alucinaciones, por Teresa Porqueras
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¿Qué son las alucinaciones?

A través de la vista, el gusto, el oído, el tacto y el olfato precibimos el mundo que nos rodea. Sin embargo a veces la mente, estando despiertos, puede percibir cosas sintiéndolas como reales, que en realidad no existen. Cuando ello se produce estamos hablando de alucinaciones, fotopsias o fotomas y es que la palabra alucinación proviene de allucinatio, que significa ‘extravío de la mente’.

Las alucinaciones en su sentido estricto, por tanto, se producen sin que llegue ningún estimulo externo a los órganos de los sentidos y la persona que las sufre experimenta una percepción real. El individuo que vive una alucinación la vive como auténtica y real, como originadas en el mundo exterior o bien en su propio cuerpo, pero no como procedentes de su mente o su imaginación. ¿Cómo saber, entonces,si estamos viviendo una alucinación? Para saber más sobre ellas examinemos primeramente que tipos de alucinaciones existen.

Tipos de alucinaciones

Las alucinaciones varían en cuanto a su complejidad y modalidad sensorial. Las principales alucinaciones pueden ser visuales, auditivas, gustativas, olfativas o táctiles. Pero también hay subtipos. Vamos a verlas, para así entenderlas mejor:

Las alucinaciones auditivas son una de las alucinaciones más comunes, se perciben como ruidos, música o más tipicamente como “voces”. Estas pueden oírse musitadas o de forma clara y diferenciada y decir palabras, frases simples o frases compuestas. Los contenidos alucinatorios auditivos son muy variables en contenido: persecutorios, denigrantes, acusatorios, mandatorios, comentadores y  raramente halagüeños.

Las alucinaciones visuales también son muy comunes y pueden ser muy variadas. Abarcan desde destellos luminosos a personas, animales u objetos, hasta verdaderas escenificaciones.

Las alucinaciones extracámpicas son las que se presentan fuera del campo visual. Se pueden experimentar como localizadas fuera del campo de visión, por ejemplo, detrás de la cabeza.

Las cogniciones corpóreas  consisten en creer  en  la existencia de “algo” o alguien, percibiéndolo como real, que está cerca de nosotros,  detrás o arriba del sujeto.

Las alucinaciones  hipnagógicas y las hipno-pómpicas que ya comentamos en reciente artículo, son las que suceden antes de conciliar el sueño o al momento de despertar, respectivamente.

Las alucinaciones negativas,  se refieren a la ausencia de visión de determinados objetos. No querer ver determinadas cosas. Suele ser muy común  en trastornos disociativos como la  histeria.

Las alucinaciones olfativas y gustativas suelen experimentarse juntas, por lo general como olores y sabores desagradables.

Las alucinaciones táctiles o hápticas se presentan como manifestaciones de ser pinchado o tocado. Quienes las perciben notan que los sujetan, los soplan, los queman, les pinchan, les hacen cosquillas, los sierran, los estrangulan, los siegan, experimentándolas con dolor o sin él. También  pueden tener la sensación de ser calentados y de ser enfriados (alucinaciones térmicas) o de ser humedecidos (alucinaciones hígricas). Además también se pueden sufrir sensaciones eléctricas o como si insectos se arrastraran bajo la piel, en cuyo caso se denominan dermatozoopsia.

Las alucinaciones cenestésicas a partir de las táctiles se refieren a la sensación de estar petrificado, desecado, reducido de tamaño, vacío, hueco, de creerse por dentro de oro o de piedra. El cuerpo puede sentir como si recibiera corrientes eléctricas, rayos o fluidos diversos. Con frecuencia afectan a los órganos genitales y hay extracción del semen, masturbación y vivencias de coito.

Las  alucinaciones del esquema corporal  se relacionan con el cuerpo y  van desde considerar que el cuerpo crece de tamaño o disminuye, hasta sentir que  se desfigura, se hace más grueso, más pesado, más ligero u que determinadas partes del cuerpo cambian su forma y tamaño.

La pseudolevitación, es la sensación de ingravidez, una sensación que denota sentir una  “capacidad de volar”.

La autoscopia, fenómeno ilusorio raro, consiste en la visión del propio cuerpo o parte de él, interna o externa, como un doble o imagen en espejo.

Las alucinaciones táctiles también pueden presentarse como sensación de estiramiento y relajación de los órganos internos, en ocasiones experimentando estimulación sexual.

La paraidolia, afín al fenómeno ilusorio, explicada en anterior artículo, consiste en la percepción de figuras estáticas o móviles en campos pobremente estructurados como sucede en las nubes, en viejas paredes, en alfombras o en manchas en los muros. Otro tanto puede suceder con ruidos monótonos que se tornan musicales. Estos fenómenos se viven con reconocimiento de su cualidad de erróneo; hay, pues, conciencia de realidad. En el delirium febril, por ejemplo, pueden acentuarse las paraidolias hasta hacer desaparecer al objeto real, es decir, la paraidolia se transforma en ilusión.

¿Qué puede causar que veamos una “ilusión”  o  una “alucinación”?

En algunos casos, las alucinaciones pueden ser normales y pueden estar motivadas y provocadas, formando parte del proceso de duelo. La pérdida de un ser querido puede generar una sensación tan traumática que es muy común escuchar la voz del ser querido muerto recientemente o verlo por un momento. Es una situación muy común y es una reacción de defensa de nuestra mente ante la frustración de la pérdida.

Entre los causantes más comunes de las alucinaciones están las enfermedades psiquiátricas, el uso de las drogas y  el alcohol. Otras muchas veces puede indicar que se posee El sindrome de Charles, un pequeño fallo cerebral que se explica en una una autoexcitación degenerativa de la corteza occipital .

Pero una de los muchos factores que puden potenciar las alucinaciones son los estados depresivos. El individuo se siente en un estado de profunda tristeza, teniendo alterada su percepción del mundo real.

También se pueden provocar alucinaciones artificialmente mediante la toma de alucinógenos o la estimulación eléctrica del cerebro. Se sabe que en situaciones psicológicas determinadas de gran ansiedad o frustración, determinadas personas pueden llegar a ver y crear alucinaciones. Y en este sentido el aislamiento social, la deprivación sensorial, o el sufrir experiencias extremas de abandono o en campos de exterminio puede llegar también a crear alucinaciones.

A parte de las llamadas alucinaciones, existen las  “ilusiones” que pueden aparecer por fallos en la atención o bajo tensión emocional. Éstas pueden estar presentes también en algunos síndromes depresivos, en estados confusionales y en muchos complejos delirantes. El miedo, la angustia, la tensión puede inducirnos a oír ruidos como voces o sombras. En este punto la sugestión puede hacernos creer que vemos y oímos determinadas cosas que nuestra mente fácilmente  distorsiona debido a nuestro tenso estado.

Según la ciencia, las alucinaciones visuales aparecen cuando se detectan ciertas lesiones en determinadas en el cerebro. Las alucinaciones visuales elementales tienen que ver con el lóbulo occipital del cerebro. Las alucionaciones visuales complejas se sitúan en la región témporo-parieto-occipital, las auditivas en el lóbulo temporal, mientras que las olfativas y gustativas tienen relación con la amígdala y el hipocampo.

Alucinaciones colectivas

Las alucinaciones colectivas pueden ser inducidas y se pueden crean a partir de un gran poder de sugestión. Es decir, que pueden aparecer como una alteración sensorial inducida. Un individuo puede así inducir sobre un grupo de personas y éstas pueden llegar a ”ver” y “sentir” cosas que en realidad no existen o no son tal cosa. Tal es el caso de los magos o los mentalistas.

Según Freud una alucinación colectiva muy común es la alucinación de tipo religioso. Esta clase de alucinación se presenta en situaciones de elevada tensión emocional, a través de un conocido proceso psicológico llamado “pensamiento selectivo”, en el cual el individuo que alucina, para llegar a este punto, previamente fue saturado de información mediante la cual “percibe” la supuesta evidencia que justifica las creencias que genera la sugestión; además, el individuo ignora las pruebas que demuestran lo contrario, es decir, percibe lo que quiere ver y no lo que realmente está; de una manera inconsciente, “vemos lo que queremos ver”.

Pero también  una alucinación puede ser inconsciente y puede estar provocada  en algunos casos  por los medios de comunicación, al hacernos creer ciertas situaciones.

Las alucinaciones causadas por la Ayahuasca
Plantas llamadas mágicas como la  “Ayahuasca” (soga de muerto) son las causantes de innumerables alucinaciones.  La Ayahuasca es una bebida alucinógena considerada por los indios chamanes de América del Sur, como una ventana hacia el mundo de los espíritus. Las tribus amazónicas indígenas a menudo utilizan la Ayahuasca durante sus prácticas religiosas, que se obtiene de una mezcla de un extracto de psicoactivos de la liana Banisteriopsis caapi tropical y hojas de otras plantas, cuyos dos principales componentes son la sustancia psicoactiva “dimetiltriptamina” (DMT) y bloqueadores de monoamino oxidasa, que ayudan a las moléculas del fármaco para penetrar a través del intestino.
La Ayahuasca actúa en el cerebro de una manera tan fuerte que impide que  la gente distinga entre una visión y la realidad, debido a que las alucinaciones pasan a través de los centros visuales del cerebro según se publicó  en  New Scientist.
Los científicos creen que la Ayahuasca cambia la dirección del flujo de los impulsos entre el cerebro, “conectando” determinadas zonas del cerebro con los centros visuales. Por lo tanto, una persona que utiliza la bebida, puede ver todo lo que está almacenado en otros centros del cerebro, como pensamientos, deseos, recuerdos y otras imágenes.

Alucinaciones o vivencias paranormales

La ciencia señala que  una alucinación podría originarse para explicar un suceso cotidiano que no tiene una explicación razonable, es decir , podría aparecer por la búsqueda de una respuesta a un problema aparentemente inexplicable. Es decir, ante un suceso “inexplicable”, nuestra mente fabricaría un “causante” de ese suceso.

Y es que nuestra mente procesa la realidad de terminada manera en función de nuestra educación, nuestros conocimientos y nuestra realidad. Y si realmente no estamos preparados para aceptar algo, ese “algo” lo podemos transformar para así poder “digerirlo”. Por poner algún ejemplo que ilustre lo dicho. Hace un tiempo llegaron unos aviones americanos en medio de la selva amazónica. La tribu al ver aquellos hombres que venían del cielo y que al venir les traían obsequios y regalos rápidamente encajaron esa visión como una aparición celestial. Hoy, pasado el tiempo, aquella tribu siguen limpiando las pistas de aterrizaje y mirando el cielo esperando a aquellos dioses alados. Dentro de las mentes de aquella tribu era inconcebibleque existiera otra civilización más avanzada con artilugios (aviones) incomprensibles para ellos. La mejor manera de adaptarse a esa realidad era mitificarlos y atribuirles cualidades mágicas.

Aunque también es cierto que practicar  Ouija u otras experimentaciones por personas con algún desarreglo emocional y en personas inmaduras o muy sugestionables, puede desencadenar un aluvión de alucinaciones mentales, por lo que la práctica de determinadas  experimentaciones sería el detonante en muchos casos de graves y severas alucinaciones.

Desde la ciencia está demostrado que al estimular ciertas partes del cerebro, esto favorece nuestras vivencias paranormales. Practicar reiki o la meditación predispone a vivir determinados estados alterados de conciencia más proclives a vivir determinadas situaciones. ¿Cómo separar la realidad de la alucinación? ¿Lo real de lo irreal? Ciertamente determinados estados como el miedo, la sugestión inducida, la tristeza profunda, la confusión, determinadas experiencias traumáticas, la angustia, la tensión y el stress pueden fomentar que vivamos ciertas experiencias paranormals que únicamente descansan en nuestra mente. Así , si descartamos cualquier de las causas anteriores y, considerando al individuo totalmente equilibrado , sin alteración ajena que le modifique, solo entonces podemos pensar en alguna causa que no tiene explicación.

Fuente:http://www.viajealcentrodelcerebro.es.tl/Curso-de-iniciaci%F3n-a-la-psiquiatr%EDa.htm  http://cronicasmundosocultos.blogspot.com.es/2011/11/cientificos-descubren-por-que-las.html

 

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2 thoughts on “Todo lo que debes saber de las alucinaciones, por Teresa Porqueras

  1. EULALIA FERREIRA

    El tema es muy interesante y complicado, me proporsionó un gran estudio, ya que probar que se está teniendo o no una alusinación es bastante dificil, siempre fui muy curiosa y como tengo quien me apoye cuando quiero saber si algo funciona, he incursionado en el mundo del misterio con mucha imprudencia, he jugado la Ouija en una casa abandonada, en un cementerio, a la media noche, pues pensaba que mi tablero no funcionaba por no estar en el lugar indicado, sin embargo no he podido conseguir ningun tipo de respuesta, aquí deberia entrar el deseo o mi sugestión, sin embargo hasta ahora siento que me he dado cuenta cuando ha sido una ilusión o no, ya sea producto de nervio o alguna sombra producida por un objeto, entonces te ries de ti mismo, pero sabes lo que has visto.

  2. Información Bitacoras.com…

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