Los lectores de Hdm preguntan…

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Son muchas las pregunas y cuestiones que los lectores de esta web Hablemos de misterio nos lanzáis. Por eso nos hemos decidido a responder algunas de vuestras inquietudes en el siguiente post.

Las hermanas LaLa y Beatriz Ferreira nos ayudan a responder…

“Alma en Pena”

“Hola mi nombre es Noemí hace una semana escucho una respiración cerca de mi oído derecho, lo extraño es que no hay nadie cerca de mí y esto solo sucede en las noches, a veces la escucho más cerca de mi o más rápido, como si hubiera una persona cerca de mí, me tiene aterrorizada ya no sé qué hacer mis papás no me escuchan:  ¿por favor podrían decirme qué es? ya que he investigado en internet y no he encontrado mucha información”.

Los susurros no son buenos, no obstante del lado derecho en el mundo empírita no es algo de temer, todo lo contrario, se dice que son ángeles o entidades superiores, el caso es que debes calmarte y dejar que te den el mensaje, quizás sea de mucha ayuda o simplemente se acercan por algo que tienes.  Puede ser algo especial o por lo contrario que estés haciendo algo indebido y tratan de prevenirte.
Los fantasmas suelen usar cualquier medio para comunicar un mensaje, puede ser a través de susurros, alientos fríos, roses, alteración de atmósfera, incluso olores, como a flores o perfumes, además de los llamados “olores negativos” en los que se incluyen; humedad, moho o putrefacción, generalmente asociados a entidades malignas como lo es el azufre que solo indican presencias demoníacas.
En ocasiones tenemos la sensación de ser tocados por entes invisibles o despertarnos de improviso sin causa aparente, como también vislumbrar el cruce de una misteriosa sombra, celajes fugases, así como la sensación de ser observados cuando estamos solos.
No todos estamos preparados para vivir en una casa con ruidos inexplicables o encuentros fantasmales, si no los aceptas y entiendes, puedes sufrir diferentes estados de depresión, ataques de pánico y trastornos del sueño.

Lo importante es no mostrar miedo, ya que este tipo de energía alimenta a los espíritus negativos, o si la entidad es benévola, nuestro miedo podría atraer otras entidades indeseadas.
Hay que diferenciar una energía residual de una invasión de espacio, a los primeros preguntarles que necesitan y luego indicarles que deben partir, a los segundos hay que exorcizarlos sin tardanza, con los demonios no se negocia, solo con espíritus o energías que se involucran en nuestro espacio y debemos controlar porque perjudican el entorno y sus habitantes.
Es bueno empezar por hablar en voz alta y mostrarles tus propios límites personales o disculparte cuando los molestas, porque no podemos pretender que somos los dueños de ese espacio que tocamos o perturbamos.
Hay que distinguir y separar la periferia o sombras en el entorno, como la audición pues se suele estar convencido de escuchar sonidos reales, ya sean zumbidos, pasos, siseos, golpes, silbidos, gemidos, incluso música extraña, campanas, voces que dicen o revelan algo.
No hay hora ni tiempo, pero son más reveladores en las horas nocturnas, se debe a que en el silencio los ruidos no habituales como el cierre de puertas y ventanas, encendido de luces, activación de artefactos eléctricos o mecánicos, son algunas veces impulsados por una fuerza invisible, se repiten y dan entrada a fenómenos paranormales, acompañada de ciertas señales como el súbito despertar sin motivo aparente o parálisis del sueño, junto a una sensación de ser observado, ruidos que comienzan a despertar e inquietar, susurros y voces desconocidas.
Los parapsicólogos piensan que en dicha hora ocurre un vínculo entre los planos, facilitando el contacto, debido a que los espíritus están activos durante todo el día y a toda hora, pero por el contrario somos nosotros los que a ciertas horas estamos más perceptivos.  Esto se debe a que después de la medianoche tenemos mejores condiciones psíquicas para ser receptores de los mensajes o vistas ultra-terrenas ya que nuestros oídos se agudizan detectando los sonidos de baja frecuencia, siempre y cuando no intervengan sonidos exteriores que formen pareidolias.  Nuestra visión sin contaminación de luces naturales o artificiales, registran la oscuridad y lo que no nos he perceptible en el día nos resulta imperceptible en esas fantásticas horas para muchos tenebrosas.
Para evitar entidades fantasmales y oscuras que suelen aparecer en cualquier momento y en cualquier lugar, se deben evitar ciertas personas y lugares con los que nos vinculamos arrastrando su energía, por lo que se debe limpiar periódicamente nuestro espacio y luego someterlo al humo del incienso, abriendo todas las ventanas y puertas de la casa arrojando sal y colocando un vaso transparente con agua por cada habitación por nueve días, ahora bien si persiste el problema hay que colocarse en manos de expertos.
¿Pero cómo podemos saber que ese lugar o entidad no nos hará daño?
La mayor de las veces es que siempre ha estado allí y pocos son los que se dan cuenta.  Otros se manifiestan porque han sido perturbados ya sea porque han entrado en contacto con un objeto que le pertenecía, removiendo cosas o lo han evocado con el recuerdo, si no los molestamos, difícilmente lo harán con nosotros.
Hay varias señales de indicativo que están allí, debemos prestar atención a todos los fenómenos inexplicables que ocurren en nuestro entorno, ya que quizás sea el canal para transmitir un mensaje, como también ser enviados para perturbarnos.  Uno y quizás el más repetitivo es que los aparatos se apagan y encienden solos, murmullos, pasos y ruidos de los que antes no nos habíamos percatado, así como puntos fríos o calientes, estos últimos muy peligrosos.
La mayoría de los espíritus pueden tener asuntos pendientes que deben ser resueltos antes de pasar al otro lado, pero si se torna molesto lo mejor es decirle educada y firmemente que es el momento de pasar al otro lado.

“Luces Blancas”

“Hola soy Sofía, quiero compartir una duda que me tiene inquieta.  Mi hermana dice que ve luces blancas todo el tiempo, y que además sueña con un hombre al que no puede ver el rostro.  Quisiera saber qué significado tiene esto.  Gracias”.

Las luces blancas por lo general no son malignas, se trata de algún tipo de alma o la manifestación de una energía que se siente atraía por la esencia de quien la ve, igualmente puede pertenecer a un ser fallecido que quiere comunicar algo o necesita ser guiado en la oscuridad mediante un ritual de luz.  Muchas de estas luces vienen acompañadas de figuras o voces, alguna simbología o una guía para llevarte algún lugar específico y mostrarte algo.
Cuando un alma no muestra su rostro es porque no desea atemorizar, quizás porque tiene un defecto o proyecta la imagen de su muerte que pudo haber sido accidental, suicidio o traumática o quizás es que no lo conoces.
Si no tienes miedo lo mejor preguntarle por qué se acerca a ti y que quiere, de lo contrario encender una vela para que lo guie en la oscuridad y despedirlo con fuerza con una oración.
¡Creo que mi Redentor vive y que al final de los tiempos he de resucitar del polvo y en esta carne mía contemplaré a Dios, mi Salvador.  Lo veré yo mismo, no otro; mis propios ojos lo contemplarán.  Y en esta carne mía contemplaré a Dios, mi Salvador.  Venid en mi ayuda, santos de Dios; salid a mi encuentro, ángeles del Señor.  Recibir mi alma y presentadla ante el Altísimo.  Amén!

¡En tus manos, Padre de bondad, encomendamos el alma de nuestro hermano; nos sostiene la esperanza de que resucitará con Cristo en el último día, con todos los que en Cristo han muerto.  Te damos gracias, Señor, por los beneficios derramados sobre tu siervo en su vida mortal, signos de tu bondad y manifestación de la comunión de tus santos. Escucha nuestras oraciones, Dios de misericordia, para que se abran a tu siervo las puertas del paraíso, y nosotros, los que aún permanecemos en este mundo, nos consolemos mutuamente con palabras de fe hasta que salgamos todos al encuentro de Cristo, y así con nuestros hermanos, gocemos de tu presencia.  Por Jesucristo Nuestro Señor.  Amén!

 

“Siento que me tocan cuando duermo”

Cinthia nos explica: “Hace unos días estaba durmiendo de lo más normal cuando de pronto sentí que me desperté porque alguien me abrazaba, yo dormía de costado; no podía moverme, quería gritar que se vaya pero no podía y entonces movió mi pierna y sentí que se fue, luego volví a dormirme y cuando desperté no recordaba de lo sucedido hasta que hoy nuevamente pasó y recordé, dormía y volví a sentir que me tocaban pero esta vez fue entre las piernas y entonces empecé a rezar una y otra vez hasta que se fue.  Siento que es un hombre. ¿Qué hago?”

Es cierta la creencia de que algunas entidades se acercan, las cuales están vinculadas a criaturas no humanas del plano astral que vibran a una velocidad más lenta que la vibración de los seres de luz, logrando que nuestro sistema nervioso pueda detectarlas cuando atraviesan nuestra dimensión.
Existen entidades del bajo astral así como demonios llamados Súcubos e Íncubos, demonios sexuales que escogen su víctima ya sea porque les atrae o porque los han enviado, algunas veces por estar en lugares inadecuados y arrastramos esa energía maligna.
Ciertos encuentros con fantasmas pueden ser peligrosos, pues algunos visitantes espectrales son carnales y por consiguiente sexuales, que visitan al durmiente con propósitos malévolos.
Comienzan de una manera sutil, proyectando aparentes sueños y satisfacciones como un pequeño roce de pies, luego comienza a ser más atrevido y no se dan cuenta hasta desear ese contacto imaginario, pero lamentablemente muy real y con episodios de parálisis del sueño, porque ciertas víctimas se asustan y repudian el contacto.  Estas criaturas no humanas; masculinas o femeninas son capaces de asumir la forma apropiada para detonar el erotismo en sus víctimas.
En cualquier caso es fácil determinar si es imaginación o realidad por las marcas o señales que dejan, pueden ser seres elementales o vampiros atraídos por la belleza o personalidad de la víctima o alguna otra razón.
Éstos seres, cualquiera sea su naturaleza suelen obtener lo que quieren cuando se manifiestan, comienzan sus visitas con suaves caricias, aires tenues que se introducen debajo de las sábanas.  Para la víctima, desde luego, la experiencia no tiene nada de fantasmagórica pues algunos seres son suficientemente fuertes y pueden reunir la energía necesaria para manifestarse a nivel físico, siendo muchas veces la víctima quien provee las herramientas para el ataque, que ocurre tanto si la persona está sola como acompañada.
Es indispensable que limpies espiritualmente tu entorno, que te protejas con algún amuleto, sahúmes y ores todas las noches para alejarlos, nunca debes permitir el contacto, generalmente son echados a través de exorcismos caseros.

 

“Una aparición”
Adelaida nos cuenta: “Hola quisiera saber por qué vi una niña igual a mí pero la niña se parecía a mi cuando tenía 9 años ella estaba sentada en la parte de abajo de mi cama sobándome los pies y se reía!”.

Para poder dilucidar este tipo de aparición es importante conocer tu pasado, y sobre todo tu infancia, tal vez puede ser una proyección astral de ti misma por algún suceso traumático o un recordatorio, ya sea una promesa o un vínculo recurrente que quiere mostrarte algo que has olvidado o que solo te concierne a ti.
También puede tratarse de algún espíritu de infante que se vinculó a ti ya sea por tu energía o alguna perdida tuya o de alguien cercano y se siente atraída, busca tu compañía o consuelo.
Los espíritus infantiles casi nunca saben que están muertos, son espíritus perdidos, si éste no tiene vinculo contigo debes preguntarle qué es lo que desea y entonces enviarlo a la luz con un sencillo ritual de encendido de velas blancas.
A veces los espíritus son territoriales, son los que se apegan a una propiedad y a pesar de ya no estar en este plano siguen asumiéndola como propias, y es así como comienzan a interactuar con los que ellos consideran unos intrusos.
Como primer punto investigar la historia del lugar y sus alrededores, porque puede ser una energía residual de sus anteriores moradores, quizás se encuentren respuestas rápidas si el hecho pasado no se ha convertido en un secreto oscuro, encontrando solución al problema.  Por el contrario si eres tú la que evocó el espíritu debes buscar la respuesta en tu pasado.  Normalmente las entidades solo nos quieren hacer saber que están entre nosotros, moviendo objetos, extraños ruidos, con sombras fugaces.
No obstante puede tratarse de un espíritu que vaga por alguna circunstancia que lo ata a la tierra.  Hay una ruptura, debido a que la persona que no muere de forma natural, este acto solo corta su vínculo físico con nuestro plano, pero el dolor y su alma continúan más allá de éste, atado a sus sentidos.  Está “atrapado” entre dos planos y perfectamente consciente de ambos.
Los espíritus acuden a los humanos con cierto don de captarlos, pues la no aceptación, el no entender lo que ocurre los conduce a intentar comunicarse con las personas vivas, buscando reiniciar su vida física al adherirse a alguien en particular y de ese modo continuar recibiendo estímulos que el alma percibe ilusoriamente como físicos.
Las almas permanecen cerca de sus seres queridos impulsados a revivir una y otra vez las circunstancias que lo atormentaban en la tierra.
Los fantasmas son almas perdidas que tienen asuntos pendientes en la tierra y no pueden pasar a la otra vida hasta que las completen, otros están atrapados porque no saben que han muerto y no pueden seguir adelante hasta que no se den cuenta de lo que les ha sucedido.

 

“Siempre tuve como un sexto sentido”

 Javier nos consulta: “Buenas tardes, vi su página Web y los relatos que comparten…y quisiera saber si algún colaborador me podría ayudar, no sé a dónde acudir ni quien me guíe en estos temas… siempre tuve como un sexto sentido… pero el año pasado se incrementó a un 100% tanto así que logré sentir como un amigo moría.  Presencias extrañas y seres blancos (lo que yo sentía) y muchas cosas más.  Si no sería mucha molestia les pido por favor me ayuden a resolver estas dudas”.

Cuando se tiene o se nos manifiesta un don hay que cuidarse, debido a que se abre un canal entre los dos mundos.  Por lo general los entes blancos no son malos pero pueden desgastar tu aura.
Cuando alguien posee la capacidad de ver espíritus y hacer contacto con ellos, ya las demás entidades lo saben y buscaran a esa persona que posee el don ya sea para entablar relación con él o para comunicar algo, incluso puede que seas un “guía espiritual”.  Así que lo mejor es que comiences a recibir los mensajes y ser el canal para comunicarlos.
Según Kardec, el médium es una persona que siente, con mayor o menor intensidad la influencia de los Espíritus.  Insistía en que todos somos médiums debido a la continua interacción entre los dos planos tanto material como espiritual, pero el grado de intensidad de la comunicación entre encarnados vivos y desencarnados llamados muertos es diferente para cada persona.
Un médium o médiums también conocido como clarividente, es la persona dotada de facultades paranormales de percepción extrasensorial, que le permiten actuar de mediador.
¿Y cómo sabemos si poseemos el don?
Las personas sensibles pueden sentir frío en la espalda, escalofríos, cambios de humor repentinos, ver sombras, sentir la energía de otra persona, sueños premonitorios y otras cosas inexplicables, debes abrir tu entendimiento a los dichos secretos.
Esto comienza en nuestro interior, por eso debemos saber diferenciar las energías, aprender a protegernos para mantenernos en la luz, pues la persona con dicho don suele quedar muy cargada, ver espíritus no es un juego, ni siempre es divertido.
Un buen ejercicio de protección es crear como una especie de burbuja con tu propia luz y que nada pueda entrar ni llegar ninguna vibración negativa hacia ti, colocar luz y vasos de agua para que las entidades que están en la oscuridad se guíen y alimenten.
La primera protección es limpiar toda oscuridad que tengamos; llámese traumas pasados, conflictos, bloqueos, vicios.  Una vez que nos liberemos de nuestra energía negativa, nuestra vibración subirá y será más difícil que los malos espíritus nos molesten.
Y sobre todo debemos tener cuidado con los familiares fallecidos, ya que siempre no son nuestros guías ni ángeles.  Puede que no haya hecho la transición a la luz y en vez de favorecernos nos perjudique.
Ser médium no solo es hablar con espíritus, sino también la videncia, sanación, premonición, intuición… hay de varios tipos, pues somos un medio, un canal.  Pero no siempre escogemos con quien hablar, ni los espíritus pueden estar a nuestra disposición cuando nosotros queramos y la comunicación no se establece fácilmente.
Según Herculano Pires:  “la Mediumnidad se desarrolla como la inteligencia y las demás facultades humanas”, por eso hay unos más sensibles que otros, por ejemplo en los niños es común que registren presencias espirituales como hasta los siete años.  A partir de esa edad se desvinculan progresivamente de las relaciones espirituales y se proyectan más en las relaciones terrenas.
En la adolescencia se inicia el segundo ciclo y la mediumnidad se manifiesta de modo más intenso, pero cuando las manifestaciones sean espontáneas es conveniente limitarlas al círculo privado de la familia o amigos, hasta que la mediunidad se defina.
El tercer ciclo ocurre entre los dieciocho y los veinticinco años, el médium ya puede dedicarse a la educación y a la práctica mediúnica según su madurez y preparación.
La práctica mediúnica es tarea para quien se siente bien, equilibrado y preparado.  No es necesario apresurarse para empezarla pues somos Espíritus inmortales y tenemos mucho tiempo.  Además, sólo podemos donar lo que tenemos y no podemos brindar paz y equilibrio si todavía no la conquistamos.

 

“Un selfie misterioso”
Una amiga llamada Valeria nos manda una selfie y nos dice:
“Estoy con mi hermana sentada en la parte de atrás en el auto.  Sí, es “selfie”.  Y pues estábamos parados porque había tráfico.  Entonces tomé la foto, así, de repente.  Al llegar a casa y ver las fotos, me percaté de que había un “rostro” detrás de nosotras”.
Días antes en otro mail Valeria nos dijo:
“Buenos días.  Mi nombre es Valeria, tengo 16 años.  El motivo de este mensaje es más bien… Ayuda.  Bien, desde los 2 años he tenido contacto con personas fallecidas.  A partir de los 11 años en adelante he tenido pesadillas la mayoría de los días.  Veo sombras, pocas veces escucho susurros.  Me mudé de casa hace 1 año.  En esa casa se sentía un ambiente pesado y veía a un señor que, si no mal recuerdo, había fallecido.  Era vecino de enfrente.  Todo el tiempo estaba mirándome.  Sólo 2 veces llegó a tocarme; en la cabeza y me picó por la cadera.  Para mí era algo normal, porque como comenté antes, veo cosas así desde los 2 años.  Me mudé en abril a otra casa.  En esta me sentí extraña al llegar.  Desde que me mudé, he sentido que el cuerpo me pesa (en especial la espalda), he sentido que me observan algunas veces.  Escucho a alguien caminar por el pasillo.  Yo deduje que quizá es el estrés.  Estoy en la preparatoria, y tengo demasiadas tareas, proyectos y cosas por entregar y me siento muy muy estresada.  Siempre estoy sola en casa, con mi perro.  Tengo una foto donde estoy con mi hermana en un auto y detrás de nosotras aparece una cara siniestra.  (Eso es de hace 1 año) La novia de un amigo me dijo que “eso” siempre ha estado conmigo.  Que lo tengo pegado y es necesario deshacerme de él.  Me gustaría saber si “eso” es bueno o malo.  Estoy muy asustada… No quiero que me pase nada.”

Cuando se sienten presencias debemos saber conectarnos y desconectarnos para que dichas presencias no nos perjudiquen, de lo contrario pueden mermar nuestra salud.
Nunca es bueno que un ser humano nos toque la cabeza, menos un ser espiritual a menos que sea un ángel, dicho acto en el mundo mágico es para robar dones, energías o provocar males, si es un ser de luz, te dará sanidad, sabiduría y dones.
Cuando sentimos entidades en nuestra casa debemos imponernos de manera que no nos perturben, es decir, o convivimos con ellos o los enviamos a donde pertenecen.
El dolor de espalda es probable a que esté pegado a ti algún tipo de entidad.  Cuando algo se pega a nosotros por supuesto que no es bueno, no solo nos resta energía sino que nos enferma, por tanto debes decirle que se marche y hacer una limpieza física y espiritual.
Ancestralmente se ha creído que los muertos pueden comunicarse utilizando distintos métodos:  ya sea a través de objetos, sueños o presencias, algunos pueden hacerlo a través de un aparato electrónico.
Las cámaras fotográficas y de videos tienen la particularidad de captar imágenes que se interponen en el campo visual, a veces es intencional, otras es para mostrar y hacer notar que están allí para que las tomes en cuenta para transmitir un mensaje o para atemorizar, es así como debes marcar límites y obligarles a irse.
La imagen parece ser de un ser humano fallecido, quizás alguien cercano a ti o que simplemente pide o desea tu ayuda, no lo vemos demoniaco pero sí bastante malévolo, por tanto lo importante es mostrarle el camino hacia la luz y tratar de darle paz.
Hay espíritus que se “pegan” a las personas, son llamados “Spirit Attachment”, se le puede catalogar como forma de posesión pero no demoniaca, estableciendo a partir de allí una relación parasitaria de allí el agotamiento físico.
Siempre y cuando no sean no humanos del plano astral, pues las tradiciones y viejas creencias sostienen que este tipo de atadura con un espíritu ocurre inmediatamente después de la muerte de alguien que no logra un tránsito adecuado hacia el más allá, pues atados al mundo físico debido a una fuerte confusión o asuntos emocionales sin resolver, permanecen cerca de las personas que conocieron en vida y pueden quedar “pegados” durante un tiempo considerable.  No obstante algunas pueden ser al azar, ya que cuando no poseen la destreza suficiente como para acercarse a sus seres queridos, buscan un huésped cualquiera.
Los síntomas son:  repentinos cambios de comportamiento, estilo de vestimenta, modales, forma de hablar y hábitos, entre ellos, la aparición de adicciones súbitas.
Las víctimas suelen caer en hondas depresiones, otros revelan indicios de repentinos desórdenes de personalidad múltiple.  A veces muchas personas ni siquiera sospechan que llevan un espíritu “pegado” a la espalda.
También se puede deber al abuso de alcohol y drogas que destroza las defensas de nuestra mente y permite, en ciertos casos, que los espíritus consigan “pegarse” a nuestra aura, por tanto ciertas cosas que hacemos le dan entrada o como un imán atraen a este tipo de entidad.
En tu caso como bien señalas es porque ves entidades desde muy pequeña y en el mundo espiritual ya te conocen, por tanto debes cerrar el canal que está abierto y solo permitir la comunicación con alguien que no te dañe, ya que eres una especie de puerta.  Debes hacer un ritual de limpieza tanto físico como espiritual, tomar baño en bañera con distintos tipos de hierbas, de ser posible siete, agregar sal marina y asa fétida, encender velas blancas e incienso y salvia que revela entidades, hacerlo tantas veces como sea necesario.  Luego marcar toda la casa con líneas de sal y recitar oraciones de poder.  De persistir estas molestias deberás recurrir a un exorcista preferiblemente católico dependiendo de tu fe.

Oración de Protección
¡En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, ato todos los espíritus del aire, del agua, del fuego, del viento, de la tierra, de los abismos y del infierno, ato la influencia de cualquier alma errante o perdida que pueda estar presente, y de cualquier emisario al servicio de Satanás.  En el nombre de Jesucristo prohíbo a los espíritus que se comuniquen entre sí o que se comuniquen conmigo, igualmente a todo espíritu perdido que quiera hacerme daño, y los someto a la obediencia de Cristo Jesús nuestro Señor.  Corto los lazos de hechizo, encantamiento, brujería, magia, sortilegio y cualquier maleficio hecho por alguna persona viva o muerta en contra mía, Sangre de Cristo protégeme, Amén!

Oración de Liberación
¡Padre Celestial, en el nombre de Jesús de Narareth y por su preciosísima Sangre, ato, ligo y encadeno ahora mismo el poder de toda potestad y de todo principado maligno que tenga autoridad sobre mí!
¡Te pido Padre Celestial, en el nombre de Jesucristo que envíes tus Santos Ángeles y huestes Celestiales para batallar contra estas fuerzas malignas y desalojándolas.  Expulso el poder de todo espíritu o demonio que Satanás me haya asignado!
¡Ordeno ahora mismo a este espíritu o demonio, en el nombre de Jesucristo que quede destruido y sin ninguna clase de poder y lo hecho de mí.  Le ordeno retirarse ahora mismo y salir de mí!

 

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