El Dique de la montaña, por Lala y Beatriz Ferreira

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1Existen determinados lugares marcados por historias oscuras, que parecen albergar algún tipo de desgracia o mal augurio permanente. Nuestras compañeras Lala y Beatriz nos muestran uno de esos enclaves “malditos”, situado en las entrañas de Venezuela,  donde varias  historias tenebrosas se suceden en el tiempo.

De camino a este lugar tenebroso y escondido en las montañas de Miranda, sientes la presencia de alguien que te mira entre los tupidos follajes; rostros, ojos y bocas se ocultan esperando el momento indicado para marcar tu destino y ser parte de los muchos relatos que se cuentan de este lugar.  La naturaleza se confabula para que el intruso se sienta incómodo, porque su principal propósito es echarte de esas solitarias tierras místicas llenas de encantados y cuentos de aparecidos que se suceden uno tras otro, el ambiente cargado y místico te sugestiona y te debilita absorbiendo tu energía, cargas negativas surgen de sus calladas aguas, y del entorno misterioso la mezcla de un sinfín de sonidos difíciles de precisar; aullidos de lobos, felinos, chillidos de aves, hasta quizás gritos humanos que se pierden en su inmensidad en un eco profundo y lúgubre.

3El primer relato y creemos el más tenebroso, nos lo contó el Guarda-parques, diciéndonos que hace muchos años secuestraron a una mujer a la que arrastraron por este solitario paraje, estaba embarazada y fue violada por sus secuestradores, quienes luego la mataron y descuartizaron, aventando sus restos a las tenebrosas aguas del dique donde desapareció.  Al pasar el tiempo los lugareños comenzaron a decir que escuchaban un extraño llanto acompañado de prolongados gritos, y que de sus aguas surgía una imagen pálida y ojerosa de una mujer, al acercarte se podía ver que llevaba en sus brazos un ensangrentado feto, ambos lloran sin consuelo y sus rostros desfigurados causan temor penando sin descanso apareciendo en el momento menos esperado, no te habla, solo te mira con odio, su llanto estremece y enloquece.

2El segundo relato ocurrió por los años setenta, cuando una avioneta perdió el rumbo y cayó en las silenciosas aguas de la represa del dique, al acercarse los guardias lo único que vieron emerger de sus aguas fue la punta de una aleta, nadie pudo rescatar a los tripulantes, pues se fue hundiendo poco a poco desapareciendo por completo, nunca nadie más los encontró, ya que dicen que el dique es más profundo de lo que se espera y su fondo es como arena movediza, por eso es que pocos se atreven a nadar en sus aguas, y los que lo hacen, siempre son presas de sensaciones paranormales; escuchan que los llaman, cuando emergen a la superficie algo o alguien los toca y los arrastra violentamente hasta el fondo, confundidos con el remolino que los envuelven perciben imágenes fantasmales nadando junto a ellos, y solo cuentan la historia los que portan algún amuleto protector o una cruz bendita, que los salva de los encantados del agua.

4El tercer relato se refiere a un antiguo vigilante del dique quien era muy escéptico, hasta que un día se quedó solo porque su 5compañero de guardia enfermó repentinamente.  Antes de la media noche escuchó que los perros guardianes ladraban lastimeramente, salió a reprenderlos exigiéndoles silencio, tenían la cola entre las piernas como si algo los asustara, pero nuestro escéptico amigo no se percató de esta señal que indicaba que algo no estaba bien, pues ellos ven cosas que los ojos humanos no pueden o no alcanzan a distinguir, así que el evento se repitió tres veces consecutivas, cuando se disponía a castigar a los perros, vio al fondo del follaje a una mujer de largos cabellos negros sin llegar a tocar el suelo, la cual al hacer contacto visual extendió sus brazos hacia el incrédulo gritando tan siniestramente que lastimó sus tímpanos perpetuándose en el eco, y sin poderlo resistir, cayó de rodillas tapándose los oídos, y así lo agarró al amanecer, abrazado en sí mismo presa del pánico jurando que jamás regresaría a ese lugar encantado.

Cuarto y último relato pero no menos interesante, es de una testigo quien nos manifestó que un día junto a un grupo de amigos y familiares fueron hacer un almuerzo junto al dique, alguien, no sabe en que momento, se lanzó al prohibido dique y manifestaba estarse ahogando emergiendo de sus aguas con sus brazos en alto pidiendo auxilio, cuando su esposo se quita apresuradamente la camisa y los zapatos para rescatar al atrevido, alguien se lo impide agarrándolo por el brazo y le dice:  ¡No entres en esas aguas, porque ese que se ahoga es un encantado, y solo quiere que entres para arrastrarte a su 7fondo y seas tú la verdadera víctima, pues ellos se alimentan de tu miedo y desesperación.  Yo mismo fui engañado por esos encantados, pues en una oportunidad me lancé desesperado al ver a una muchacha que se ahogaba, lo único que pude alcanzar fueron sus largos cabellos porque se hundía y solo extraje podridas algas en vez de cabellos, un viejo cuidador del dique dijo que me salvé por mi cruz bendita!.  En ese mismo instante el espejismo desapareció y todos quedaron atónitos con la visión dejando sobre la superficie un deforme tronco que flotaba a la deriva, por lo que sin pensarlo dos veces recogieron sus cosas y se marcharon de ese lugar para no regresar nunca más.

Círculo de Miedo te invita a conocerlo y sentir su cargada atmósfera de soledad y mutismo, donde las almas y entes pueden estar a tu lado sin que te des cuenta, solo el escalofrío que recorre tu cuerpo te alertará de su presencia y quizás veas en sus calmadas aguas de cambiantes tonos, rostros que quizás pertenezcan a todas esas almas que han perecido en ese lugar, ya que se cuenta que este lugar se 6presta por su lejanía a hechicerías y rituales cuyos mágicos trabajos se esconden en el fondo de sus aguas, ya que por experiencia propia fuimos víctimas de los encantados que no nos querían allí surgiendo una repentina niebla acompañada de una pertinaz llovizna que cesó de pronto al comenzar con las oraciones de protección y exorcismo.  Escuchábamos en la espesura gritos desesperados, aullidos y oraciones malditas, comenzaron a llamarnos y a dispersarnos, un sentimiento de tristeza se apoderó de nosotros, las cámaras comenzaron a fallar y el péndulo con el que liberábamos las energías, giraba sin control, supimos entonces que era el momento de marcharnos.

Lala y Beatriz Ferreira Goncalves

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7 thoughts on “El Dique de la montaña, por Lala y Beatriz Ferreira

  1. juan lopez

    Un domingo hace ya unos años pase un susto pero fue mas adelante pasando la represa depues de la subida montaña adentro y de repente salieron del monte una manada de zorros que casi me hacen caer de la bicicleta pero no paso de eso un susto por la soledad del lugar y referente al relato donde estan los gualdaparques hay muchos perros y siempre cuando uno pasaba habia que hacerlo en silencio si se enteranban los ladridos los escuchabas a varios kilometros en esos montes todo es posible tambien pude ver venados a la orilla del embalse en horas de la tarde despues de las cuatro de la tarde seria interesante pasar unas noches en este lugar preferiblemente en la primera semana de noviembre colocar una camara fotografica en larga exposicion y por que no con un poco de suerte capturar imagenes de entes o deidades ……………en una oportunidad en un rio cercano entre el estado Miranda y Aragua fui atormentado por unos segundos en ambos oidos por zumbidos agudos y graves como muchas voces al mismo tiempo que hicieron que se me pusiera la piel de gallina luego le comente a una señora lo que me paso y me dijo que en ese pozo asustan ….. cuando yo estaba en el vientre de mi mama ella fue atormentada por un ente muchas noches este bicho que entraba a la casa y el sonido era de algo que se arrastraba por el piso y producia un ruido como el de una persona sedienta de agua y le regaba toda la comida que estaba en la cosina ella con los nevios y el susto que esto le producia se refugiaba en una abitacion donde estaba un pequeño altar y el bicho solo llegaba a la puerta pero no pasaba a donde estaba ella el horario era entre la media noche y las tres de la mañana, las tres de la mañana por que siempre esa hora? luego unas personas con ritos y rezos hicieron que se alejara ya venia poco a molestar y ya no lo hacia tan seguido hasta que se fue y el lugar donde salio fue de una quebrada que estaba serca de la casa la primera señal fue un domingo en la tarde cuando mi mama se encontraba en la entrada de la casa y cayo en sus pies una paloma muerta y ella no sabe como cayo en sus pies tomo una escoba y la barrio hasta que cayo por el barranco hacia la quebrada y acto seguido de un tronco salieron muchos sigarrones enormes que la siguieron hasta dentro de la casa ella se refuio en el cuarto y no entraron hasta alla esto que le comento paso de verda y por ejemplo mi mama sentia cuando se acercaba a ella y sentia su respiracion y la sensación que la queria tomar por el cuello y yo en el vientre brincaba muy asustado y ella pensaba que me iva a perder por los nervios y el terror que ese ente le causaba este relato tiene mas aveces le pido cuando me acuerdo que me comente de de ese hecho y ella me comenta de que casi dos mese de terror que vivieron ella mi papa y yo.

  2. fgf

    Geacias por la info me dare un paseito por alli

  3. Denitze Veludo

    Este dique queda en el Estado Miranda, Los Teques – Venezuela, subiendo por la Guneta Montana o mejor conocido el lugar como la Gunetica…

  4. fgf

    Y cual es ese dique, yo soy de Venezuela

  5. fgf

    Y cual es ese dique , yo soy de Venezuela

  6. ciprian

    Muy interesantes relatos, que son conocidos por locales y desconocidos por los demás,
    un saludo a todos.

  7. Información Bitacoras.com…

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