La vieja estación abandonada, por Lala y Beatriz Ferreira

13“Hay lugares mitificados por los lugareños que en su abandono albergan espíritus, minándolo de apariciones fantasmales y recuerdos, además de la esencia de quienes lo visitaron, sin embargo para otros sucumbe en el anonimato, este es el caso de la vieja estación abandonada”

La compañía ferroviaria en su construcción adornó sitios y caminos por donde pasaba el tren, creando así lugares hermosos como el Parque “Knoop” y el Parque “El Encanto”, ambos en Los Teques nuestra ciudad natal, este último lleno de pozos como espejos y riachuelos color verde.

2Le llamaban el Gran Ferrocarril de Venezuela o Ferrocarril Alemán, fue construido bajo el mandato del Presidente Guzmán Blanco e iniciado durante el segundo mandato presidencial de Joaquín Crespo, desde el 1 de Febrero de 1890 al 94, y cada pasajero recibió como regalo una monedita de oro.  Contaba con la más larga extensión de vías férreas que tuviese ferrocarril alguno venezolano; con una distancia de 178 kilómetros aproximadamente y contaba con 86 túneles, partía de la estación Caño Amarillo, donde estaba también el ferrocarril inglés que iba a La Guaira.  La mas boscosa era la ruta de 45 kilómetros que pasaba por Los Teques y El Encanto hasta llegar a la estación La Mostaza, llenándose de rieles y túneles hermosos.

4Sin embargo son solo recuerdos que se pierden en la memoria del tiempo, el modernismo y el desarrollo acabaron con todo, pero no así con el embrujo de la Estación “Los Lagos” y del parque “El Encanto”.

Abandono por distintos intereses políticos a través de los años se minó de cuentos de aparecidos y leyendas, como la que nos relató Carlos Alberto, quien nos informó que debido a lo accidentado y rudimentario del trayecto, cuando un obrero moría en la construcción del GFV era enterrado en el hormigón de túneles, y junto a su cadáver le colocaban el salario que le correspondía.  Es así como décadas después se corrió la voz, y mucha gente se lanzó a escavar los túneles a ver que encontraban, no obstante solo la naturaleza ha podido con ellos, cubriéndolos de maleza y tierra guardando sus secretos, y por qué no, sus tesoros.

5Hoy hablaremos de la Vieja Estación “Los Lagos”, abandonada una y otra vez derrumbándose proyectos tras proyectos como si una maldición pesara sobre ella.  Fue así como después de una serie de fallidos intentos, los integrantes del “Círculo de Miedo” pudimos penetrar en su misterio.  Aquel día al atravesar el derruido portal y caminar por los rieles que llegaban a la solitaria estación oculta, nos mostraron con recelo lo que quedaba de ella, sin embargo poco a poco fueron admirando nuestro interés por el pasado y ya más cómodos nos contaron algunas anécdotas que ocurrían en el callado lugar.

Uno de los vigilantes nos relató que en antaño en las rondas nocturnas se escuchaban muchos sonidos extraños que no correspondían a ningún animal, acrecentando la intriga durante las rondas que se hacían eternas y rogaban que llegara el amanecer, luego poco a poco se acostumbraban.  Pero una noche, un novato miró extrañado algo pequeño y oscuro que no le parecía familiar y que se desplazaba entre los vagones, alumbró con la linterna siguiendo la imagen y pudo detallar a una mujer pequeña y arrugada, el terror se apoderó de todo su cuerpo sintiendo que le flaqueaban las piernas, presa del nerviosismo dio vuelta atrás, despertando a su compañero de turno le contó consternado lo que había visto.
6_Esa es “La Enana”, viene a robarnos, y a curiosear los que llegan nuevos a la estación.
_¿Pero no crees que es producto de la imaginación?
_No, ella siempre aparece, es inofensiva mientras no la sigas.
_¿Por qué…?
_Porque es muy celosa, no le gusta que sepan donde vive, una vez uno de los vigilantes la siguió por las vías del tren que van a la Estación del Parque “El Encanto”, entre el monte aparecía y desaparecía como un espíritu intermitente, pero cuando atravesaba los túneles, escuchó pasos detrás de él, y cuando volvió la vista, se encontró con la cara más horrible, espantosa y terrible que sus ojos pudieran soportar.  A la mañana siguiente notamos su ausencia, lo buscamos por todas partes encontrándolo en el misterioso túnel 10, protagonista de otros tantos relatos, allí enloquecido y con ojos desorbitados trató inútilmente de contarnos lo sucedido, eslabonamos las incoherentes palabras para formar una historia y de regreso lo llevamos a su casa, nunca más se recuperó.

7El antiguo maquinista nos comentó que la zona de la Estación “Los Lagos” está encantada por innumerables sucesos del pasado, uno de ellos es que en un tiempo atrás desde los rieles se volcó un vagón y cayó sobre un salón de una escuela de las inmediaciones y murieron aplastados los niños y la maestra.  A partir de allí en ciertas tardes calladas escuchan un ruido estruendoso acompañado de gritos y llantos, repitiéndose la escena de aquella espantosa tragedia.  Igualmente que el silbato del tren resuena a lo lejos sorprendiendo a propios y extraños, pues hasta las aves asustadas levantan el vuelo, como cuando venia la vieja locomotora de vapor “El Halcón”, dejando su penacho de humo.

89Igualmente nos refirió la infame muerte de una niña, a quien a tempranas horas de la mañana la vio pasar acompañada de un hombre, pero como era común que la gente pasara por allí, no se dio cuenta de que algo malo estaba por ocurrir, hasta que la policía local lo estaba buscando y le pidió información sobre una niña desaparecida.  Percatándose entonces de los caminantes de aquella mañana les señaló el camino que tomaron llegando hasta el túnel 10, siguiendo el rastro se desviaron del camino de hierro hacia el bosque donde encontraron semi-enterrado el cuerpo sin vida de la niña, que fue vilmente ultrajada y maltratada.  Hizo una pausa, miró hacia el bosque recordando tan siniestra escena, donde un añoso árbol por capricho del destino o justicia del alma de la pobre niña, plasmó de forma paranormal en una de sus ramas la silueta de un cuerpo dejando la evidencia de su muerte.

El maquinista tenía que seguir su trabajo o quizás ya no quería recordar aquella horrible historia ni el pasado de lo que una vez fuera el Gran Ferrocarril de Venezuela.

Es por eso que en el andén de la vieja estación abandonada de vez en cuando se ven desfilar las sombras fantasmales de los que un día visitaron el lugar perpetuando el recuerdo de algo que ya no está y que no volverá a ser como antes.

Share

Related posts

Leave a Comment

13 + 17 =